“El vidrio es la especialidad dentro de las artes del fuego elegida por Gladys Domínguez para adentrarnos en su mundo". Ella enfrenta el vidrio como a su propia vida: con fuerza, con ímpetu avasallador, con curiosidad y con un anhelo vehemente de indagar en el resultado y así comprobar si sus ideas están plasmadas en sus obras.
Manchas – Rostros, dos constantes en el trabajo de Gladys. Manchas que recuerdan las nebulosas infinitas en sus azules intensos y vibrantes, blancos neblinosos, que parecen transportarnos a otras galaxias lejos y más lejos aun, a mundos que expresan quietud en movimientos circulares.
Rostros semivelados por la textura, pero que se manifiestan en toda su transparencia mostrándonos su mirada ausente, cabellos desordenados en el tiempo, su ternura, su curiosidad, su picardía, su melancolía, su seriedad…..
El desarrollo de la obra de Gladys Domínguez en estos últimos años constituye la búsqueda de su mundo interior para llevarlo al plano de la obra, en términos de una exteriorización de niveles mucho más profundos. De esta manera Gladys Domínguez está logrando desarrollar un lenguaje personal cuyo peso en los próximos años se hará sentir.”
Estas palabras fueron escritas por dos muy queridas amigas, Ana Caravías, fabulosa escultora y Ana Cibanik (Anik) excelente en el arte de termoformar y pintar el vidrio. Ellas siempre han estado conmigo apoyándome, dándome sus consejos, cuestionando mi trabajo y exigiéndome que de más de mi… Gracias a las dos por siempre estar …..
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